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El diseñador y arquitecto del proyecto fue el comandante de Ingenieros D. León Sanchiz y Pavón (que también diseñó el cuartel "Infante don Juan" situado en el barrio de Argüelles en Madrid).



El estilo arquitectónico del acuartelamiento es el neoclásico, con adornos de filigrana de ladrillo neomudéjar en las ventanas de los dormitorios siguiendo la línea modernista de la época denominada higienista, es decir cuarteles con pabellones separados para que tuviesen buena ventilación.
Su origen está ligado al Cuartel del Retamar, que en la misma población estaba establecido en un edificio cedido desde 1853 al Ministerio de la Guerra por el Real Patrimonio. Desde aquel momento su destino fue casi siempre el de cuartel de Infantería, si bien a comienzos del siglo XX pasó a alo- jar al Regimiento de Telégrafos. Estando en esta función, en la noche del 4 al 5 de diciembre de 1913 sufrió un terrible incendio que lo destruyó prácticamente por completo, lo que llevó a la devolución del solar al Real Patrimonio para permutarlo por otro en el que poder levantar un nuevo cuartel, permuta que se oficializó el día 24 de septiembre de 1914.
Al mismo tiempo se tomaron rápidamente medidas para levantar ese nuevo cuartel, ya que los miembros del Regimiento habían tenido que ser alojados provisionalmente en diversos cuarteles: en el Cuartel de la Montaña de Madrid lo hicieron cuatro Compañías, haciéndolo el resto de la fuerza, que eran 200 hombres, así como el ganado y el material, en los cuarteles de Boyerizas y Perreros del mismo Real Sitio de El Pardo y cuyas condiciones ya eran sumamente deficientes.
Así, y dada la urgente necesidad de un nuevo cuartel, el 13 de febrero de 1914 una real orden indicaba al Capitán General de la Primera Región que en el plazo más breve posible se redactara un anteproyecto para el alojamiento del Regimiento de Telégrafos en el Real Sitio de El Pardo, y que dada la urgente necesidad, se tuviera en cuenta el artículo 77 del Reglamento de Obras del Cuerpo de Ingenieros, que determinaba que en obras de gran urgencia, éstas se realizaran tan sólo con el anteproyecto.
Tan sólo dos meses después, el comandante de Ingenieros don León Sanchiz y Pavón firmaba el anteproyecto de un cuartel que permitiría alojar con comodidad a la totalidad del Regimiento, que entonces contaba con seis compañías, pero donde también tuvo en cuenta el redactor del anteproyecto, el disponer de una mayor superficie por si en el futuro la unidad se ampliaba a ocho Compañías.
El cuartel se diseñó según el sistema descentralizado, con pabellones independientes, los cuales se situarían longitudinalmente a las curvas de nivel para así abaratar los costes derivados del movimiento de tierras. Estos edificios se estructuraban en tres plantas, de las que la baja se destinaba a servicios y las dos superiores a dormitorios de tropa. Aspecto interesante era el de disponer las ventanas de los dormitorios en forma apaisada, ya que así quedaban a una mayor altura produciendo un ahorro de superficie, pues se podían colocar camas bajo ellas acortando consecuentemente la longitud del edificio.
El cuartel se diseñó según el sistema descentralizado, con pabellones independientes, los cuales se situarían longitudinalmente a las curvas de nivel para así abaratar los costes derivados del movimiento de tierras. Estos edificios se estructuraban en tres plantas, de las que la baja se destinaba a servicios y las dos superiores a dormitorios de tropa. Aspecto interesante era el de disponer las ventanas de los dormitorios en forma apaisada, ya que así quedaban a una mayor altura produciendo un ahorro de superficie, pues se podían colocar camas bajo ellas acortando consecuentemente la longitud del edificio.
El 15 de julio de 1914 era aprobado el anteproyecto mediante una real orden (D.O. núm. 156), siendo significativo lo que en ella se decía acerca de que se dejaba libertad al autor del mismo para que al ejecutar las obras pudiese introducir en la distribución las modificaciones que considerase convenientes en aras a mejorar el servicio, siempre que no alterase la disposición general y la esencia del anteproyecto.
Y así, contando con todo a favor, comenzaron las obras el día 8 de febrero de 1915, si bien al año siguiente, y luego en los sucesivos, se produjeron modificaciones en el presupuesto por las subidas de los salarios y de los materiales, lo que vino provocado por la especial situación económica que se producía a nivel internacional, pues eran los años de la Primera Guerra Mundial.
Incluso algo más tarde, el 27 de octubre de 1919 (D.O. núm. 243) se aprobó el proyecto para la construcción de los pabellones de tropa números 3 y 4, que había sido redactado por el teniente coronel don José del Campo Duarte, como repetición de los números 1 y 2 ya construidos. Sin embargo, al quedar desiertas las subastas y retrasarse su construcción, tuvo como consecuencia el que en un primer momento sólo se entregó la primera fase del acuartelamiento, lo que se produjo oficialmente el 3 de noviembre de 1920, continuando las obras de ampliación durante los años siguientes.
Con respecto a la denominación del cuartel procede decir que en un pri- mer momento se pensó llamarlo «Cuartel de Alfonso XIII», pero ante la abundancia de acuartelamientos con este nombre, se aceptó la propuesta del Coronel Comandante de Ingenieros de Madrid de que se le diera el nombre de un prestigioso militar, por lo que mediante una real orden de 15 de febrero de 1919 (D.O. núm. 39), se le dio el de «Cuartel del General Zarco del Valle», en homenaje al general de Ingenieros D. Remón María Zarco del Valle y Huet (1775-1886), que detentó el cargo de Ingeniero General de Ingenieros en dos ocasiones, la primera entre 1844 y 1848 y la segunda de 1849 a 1854.
En lo que respecta a la disposición, el cuartel se levantó sobre un solar de 44.436,9 m2 situado a la entrada a la población de El Pardo. Su planta era la de un hexágono irregular, cuyo lado principal seguía paralelamente la ca- rretera de Madrid a El Pardo, levantándose en este lado tres edificios de tres plantas cada uno, de los que el central estaba destinado a dependencias ge- nerales y los otros dos a alojamiento de tropa.
Los pabellones se levantaron sobre zócalo de sillería de granito con paredes de ladrillo, con lo que estéticamente seguían la empleada por norma general en los cuarteles madrileños del momento, siendo interesante el empleo de hierro para los pies derechos y los forjados de los pisos.
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Y así, contando con todo a favor, comenzaron las obras el día 8 de febrero de 1915, si bien al año siguiente, y luego en los sucesivos, se produjeron modificaciones en el presupuesto por las subidas de los salarios y de los materiales, lo que vino provocado por la especial situación económica que se producía a nivel internacional, pues eran los años de la Primera Guerra Mundial.
Incluso algo más tarde, el 27 de octubre de 1919 (D.O. núm. 243) se aprobó el proyecto para la construcción de los pabellones de tropa números 3 y 4, que había sido redactado por el teniente coronel don José del Campo Duarte, como repetición de los números 1 y 2 ya construidos. Sin embargo, al quedar desiertas las subastas y retrasarse su construcción, tuvo como consecuencia el que en un primer momento sólo se entregó la primera fase del acuartelamiento, lo que se produjo oficialmente el 3 de noviembre de 1920, continuando las obras de ampliación durante los años siguientes.
Con respecto a la denominación del cuartel procede decir que en un pri- mer momento se pensó llamarlo «Cuartel de Alfonso XIII», pero ante la abundancia de acuartelamientos con este nombre, se aceptó la propuesta del Coronel Comandante de Ingenieros de Madrid de que se le diera el nombre de un prestigioso militar, por lo que mediante una real orden de 15 de febrero de 1919 (D.O. núm. 39), se le dio el de «Cuartel del General Zarco del Valle», en homenaje al general de Ingenieros D. Remón María Zarco del Valle y Huet (1775-1886), que detentó el cargo de Ingeniero General de Ingenieros en dos ocasiones, la primera entre 1844 y 1848 y la segunda de 1849 a 1854.
En lo que respecta a la disposición, el cuartel se levantó sobre un solar de 44.436,9 m2 situado a la entrada a la población de El Pardo. Su planta era la de un hexágono irregular, cuyo lado principal seguía paralelamente la ca- rretera de Madrid a El Pardo, levantándose en este lado tres edificios de tres plantas cada uno, de los que el central estaba destinado a dependencias ge- nerales y los otros dos a alojamiento de tropa.
Los pabellones se levantaron sobre zócalo de sillería de granito con paredes de ladrillo, con lo que estéticamente seguían la empleada por norma general en los cuarteles madrileños del momento, siendo interesante el empleo de hierro para los pies derechos y los forjados de los pisos.
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En los últimos años ha sido sometido a remodelaciones para adecuar el interior de los pabellones a las necesidades del ejercito actual y en un futuro se pretende ceder al CNI.

El acuartelamiento lleva el nombre del Ingeniero General "Antonio Remón Zarco del Valle".

Vista aérea del acuartelamiento y de la zona del antiguo polvorin, palomas y depósitos de agua (Fotos: Google Maps):


A lo largo de su historia el acuartelamiento ha estado ocupado por diferentes unidades del Ejercito:
1917: Coincidiendo con su inauguración se convierte en sede del Regimiento de Telégrafos.
1931: Lo ocupa el Regimiento de Transmisiones, siendo el mismo regimiento de Telégrafos al que se le había dado un nuevo nombre.
1936: el Regimiento de Transmisiones abandona el recinto en la llamada fuga de las transmisiones.
1936/39: Durante la etapa de la Guerra Civil el acuartelamiento es ocupado por unidades republicanas.
1939: Finalizada la Guerra Civil se vuelve a establecer nuevamente el Regimiento de transmsiones en sus instalaciones.
1988: El acuartelamiento es ocupado por el regimiento de Transmisiones Tácticas 21 (por cambio de denominación del antiguo Regimiento de transmisiones), junto con otras unidades relacionadas con las transmisiones.
1996: El RETAC 21 se traslada a Valencia y ocupa el acuartelamiento el Regimiento de Guerra Electrónica 31 (REW31), que sigue en la actualidad junto con la Unidad de Transmisiones del Mando de Artillería Antiaérea (UTMAAA), la USAC zarco del valle, el Centro de Comunicaciones del Regimiento de transmisiones 22 (CECOM), la Escuela de Transmisiones del Ejercito y la sección de Palomas perteneciente al regimiento de Transmisiones 22.
Por el Regimiento han pasado personas ilustres como:
- D. Dámaso Alonso, literato y filólogo, soldado de cuota. Año 1.921.
- D. Nicanor Zabaleta, músico, soldado en 1.927.
- D. Joaquín Ruiz-Jiménez, jurista y político, alférez de complemento. Año 1.935.
- Capitán de Ingenieros S.A.R. D. José de Baviera y de Borbón, Infante de España, año 1.937.
- D. Enrique Castellón Vargas “El Príncipe Gitano”, cantante flamenco, soldado, año 1.959.
- D. Javier Solana de Madariaga, político, físico y diplomático. Alférez de Complemento en 1.964.
- D. Ataulfo Argenta, director de orquesta. Fue movilizado durante la guerra civil y destinado al Regimiento cuando este estaba en Segovia.
BIBLIOGRAFIA:
UNA ARQUITECTURA DE CARÁCTER MILITAR
PARA EL MADRID DE VILLA Y CORTE
Jesús CANTERA MONTENEGRO (arquitecto)
“Revista de Historia Militar”-Madrid, Arte y Milicia.-Octubre 2.008
Revista Española de Defensa nº 59 – Enero de 1.993
Historia Militar de las transmisiones (El regimiento de El Pardo (1981) Carlos Laorden Ramos (Coronel de Ingenieros y Estado Mayor)
Historia Militar de las transmisiones (El regimiento de El Pardo (1981) Carlos Laorden Ramos (Coronel de Ingenieros y Estado Mayor)





